Pasa muchas veces todavía hoy cuando ante una bolsa de extrusionados de maíz y con una persona de relativa edad, se escucha decir lo mismo: “ya los había en mis tiempos”, aseguran aquéllos que disfrutaron de unos snacks que a pesar del paso del tiempo no han perdido sus características. Su color es el mismo y ese polvillo que los acompaña también.
Una receta que, en nuestro país, está de aniversario: nada menos que 40 años. Muchas velas para un snack al que no se resiste nadie, con más o menos años.





