Seguramente, todos conocemos muy bien las propiedades organolépticas de los frutos secos: vitaminas B y E, omega3, hierro o fósforo son sólo algunos de los beneficios que éstos nos aportan, contribuyendo a mantener un cuerpo sano y una mente lúcida.
En este sentido, no es de extrañar que, hoy en día, frutos secos como las almendras, las nueces, las macadamias, o las pecanas no sólo estén presentes en nuestra gastronomía, sino que además se encuentren en un buen número de productos de cosmética.
