Si existe una estación que despierte más expectación y emoción entre niños y adultos, esa es, sin lugar a dudas, la primavera. Con ella llega el buen tiempo, los días se hacen más largos y los paisajes se llenan de colorido. Por ello, las fiestas primaverales se empiezan a extender llegada esta época del año, aborrecida, tal vez, sólo por los alérgicos que encuentran en flores y polen a dos de sus peores enemigos.
Sin embargo, aquellas personas con problemas de alergias también deben saber que precisamente de la primavera surgen algunas de las soluciones para esta patología. Y es que las almendras o las nueces son dos frutos secos de esta temporada que, precisamente, ayudan a sobrellevar los estragos provocados por las alergias. Estos frutos secos, junto con las cebollas, manzanas, frutas, cereales integrales o el té verde con importantes fuentes de quercetina que ayudan a impedir los procesos de hinchazón o picor, entre otros.



